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El que fuera uno de los restaurantes más de moda a finales de los 80 y principios de los 90, vuelve a Barcelona después de más de dos décadas de ausencia. Originalmente emplazado en el lugar que hoy ocupa el moderno Hotel Omm, Mordisco renace a finales del 2010, otra vez de la mano del prestigioso Grupo Tragaluz de Rosa Esteva.

Ahora situado en el pequeño Passatge de la Concepció –es vecino de Tragaluz y El Japonés-, el nuevo restaurante se encuentra en una casa señorial que ha sido renovada con gran gusto y acierto por Sandra Tarruella, hija de Rosa Esteva, quien ha conseguido crear una ambiente muy actual, acogedor y elegante.

Tras una original fachada, Mordisco nos recibe con una pequeña y encantadora tienda de delicatesen donde podremos adquirir desde vinos, conservas, quesos y embutidos, hasta verduras ecológicas y platos de la carta para llevar. Antes de adentrarnos en el comedor del restaurante, daremos con una agradable zona de espera con un banco corrido, mesas bajas y una barra donde tienen lugar las comidas y cenas más informales.

El comedor principal, presidido por una obra de Mariscal, está cubierto por un techo acristalado que incorpora el patio y que, durante el día, está inundado de luz natural.

El piso superior es un espacio de aire más cálido al que se accede a través de la gran escalera central. Alberga la coctelaría, zonas con sofás, butacas y mesitas bajas y una zona de lectura con chimenea.

Aunque el interiorismo es el mayor atractivo del restaurante, su oferta gastronómica –disponible durante todo el día- y la relación calidad-precio son también un gran reclamo. Ideal tanto para desayunar, comer o cenar como para tomar una copa, Mordisco llega con ganas de sorprender y encandilar al público barcelonés por segunda vez.

Cerca discoteca: MonKey Club, Duvet, Boca Chica.
Cerca cine: Casablanca Kaplan.
Del grupo: Grupo Tragaluz.