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Casi una década ha necesitado el emblemático Bar Velódromo para reabrir sus puertas después de que su cierre en el año 2000 supusiera una lamentable pérdida para el panorama gastronómico y de ocio de la ciudad condal.

El que fuera punto de reunión de intelectuales durante sus primeras décadas de vida y local de moda en los años ochenta y noventa, se reinventa ahora de la mano de Moritz y del prestigioso chef Carles Abellán, responsable de restaurantes como Comerç 24, Tapaç 24 y Bravo, el restaurante del lujoso Hotel W.

Después de una impecable restauración del local –finalizada en julio del 2009- que conserva todo el espíritu del bar-restaurante original y muchos de sus elementos emblemáticos como el billar, la barra o la escalera, el Bar Velódromo se mantiene fiel a la filosofía con que antaño se ganó el favor del público y ofrece, de manera ininterrumpida de 6 de la mañana a 3 de la madrugada, desayunos de tenedor, aperitivos, tapas, bocadillos, cervezas a media tarde, comidas y cenas a base de platos tradicionales y copas.

 

Abarrotado cada día de la semana y prácticamente a todas horas, este clásico de Barcelona atrae a un público de lo más variado pero en general asiduo a la zona alta de la ciudad.

 

Premios: Mejor Sorpresa (Mención especial).
Cerca discoteca: Luz de Gas, Club Astoria, Sala B, Suite, Sutton Club.